Municipio ofrece almuerzo a adultos mayores que viven solos
La ancianidad es un tema que está en agenda en la Municipalidad de La Reforma. Desde hace un mes, llevan adelante un programa social que alcanza a adultos mayores de la localidad que viven en soledad. Cada martes y jueves, les obsequian el almuerzo.
«No es una necesidad, pero es una caricia al alma y los incentiva a socializar», le contó a LA ARENA el presidente de la Comisión de Fomento de La Reforma, Elías Colado.
En la charla con el mandatario fueron surgiendo realidades. «La idea surgió en medio de una charla con una vecina. Ella me contó que su hermano vivía solo y que estaba preocupada porque sabía que no comía bien, que muchas veces pasaba días solo con té y masitas. Y no es que no tenía para comer, el problema era que su soledad lo afectaba tanto que ni quería hacerse la comida», explicó Colado.
«Esa charla me tocó y empezamos a buscar alternativas, y de ahí surgió este programa que pusimos en marcha y que beneficia a once personas, y que todos los días lo vamos mejorando y con miras a ampliarlo», aseguró.
Vecinas solidarias.
Colado puso énfasis en resaltar la actitud de dos adultas mayores que se pusieron la actividad al hombro. «Lo primero que logramos consensuar fue la gran acción de dos jubiladas, pero con ‘almas jóvenes’, Nilda Mauna y Ana Sánchez. Ellas se comprometieron a aportar su solidaridad, como cada vez que las necesitamos, para ser quienes martes y jueves cocinan en calidad de voluntarias», dijo con pleno agradecimiento.
«Realmente ambas están haciendo un trabajo increíble, son una genias, hasta mejoraron el lugar -la cocina del Club- que hoy luce impecable. Hace un rato pasé y estaban haciendo una polenta espectacular», agregó.
El jefe comunal se mostró entusiasmado con el programa. «La actividad resultó mejor de lo esperado. La entrega de la vianda se hace en las dependencias del Club, donde operamos, y en otros casos las entregamos a domicilio», señaló.
Socialización.
El jefe comunal dijo estar «sorprendido gratamente» por la evolución de este espacio social. «En lo alimenticio es importante porque los y las abuelas reciben un buen alimento, y con la abundancia como para que alcance para dos veces. Pero hay que ver cómo repercutió en la socialización, porque ellas y ellos en el momento en que están en el Club esperando su vianda comenzaron a relacionarse entre ellos, a charlar, a verse de nuevo, y por algunos momentos dejan atrás su soledad y la falta de compañía», afirmó.
«Acá en La Reforma nunca se trabajó con las problemáticas de este sector de la tercera edad. Esto es maravilloso, vemos que le hicimos una caricia a sus almas, que es una forma de hacerlos sentir acompañados. Esto es un punto de inicio, porque estamos pensando en ampliar nuestra intervención a través de la creación de espacios de encuentro que, a través de otras actividades, les permita salir de la rutina de la soledad», concluyó Colado.
(La Arena)
