Dólar: un movimiento del Banco Central sorprendió al mercado
Este martes el tipo de cambio oficial aumenta 1,50 peso o un 0,2% en el día, a $845,50 en el mercado mayorista. Aunque no parece un ascenso considerable, esta suba duplica el ritmo de devaluación diario que venía aplicando el Banco Central, en su estrategia de “crawling peg” de 2% mensual o un 0,5% semanal. Esto se traducía en una suba del tipo de cambio oficial a un ritmo de 50 a 60 centavos al día, a partir del salto cambiario del 13 de diciembre de 2023, cuando el dólar subió a 800 pesos.
Según explican operadores, el movimiento de un sólo día no alcanza para prever el avance del mes. El Siopel, el sistema de operación de los bancos, limitó a un mínimo de 50 centavos los movimientos del dólar recientemente. Eso hace que el ritmo de crawling peg necesite saltar algunos días y frenarse otros para mantener el rumbo del 2% de avance mensual.
De alguna forma, el movimiento de la divisa de este martes queda en línea con las expectativas de devaluación a un ritmo menos moderado que trascienden de la operatoria del dólar futuro en Matba-Rofex y el MAE (Mercado Abierto Electrónico), donde poco antes del mediodía los contratos con vencimiento a fin de marzo marcan un precio de 875 pesos, esto es un alza de 3,9% respecto del cierre de febrero. Asimismo, los contratos para fin de abril se negocian a $935, con un alza prevista de 6,7% según estas operaciones de cobertura, que se fijan en pesos según la evolución del dólar oficial.
Con una brecha cambiaria que se redujo a solo un 20%, los analistas debaten si es oportuno avanzar con la eliminación del cepo
El ex ministro de Economía Domingo Cavallo señaló esta semana que “la caída de la tasa de inflación ofrece la oportunidad para aumentar el ritmo del crawl y aventar, de esa forma, el riesgo de un salto devaluatorio en los próximos meses”.
La pregunta que flota en el mercado es si la erosión a la competitividad que ganó el tipo de cambio con la devaluación de diciembre no será un motivo para frenar las liquidaciones de la cosecha gruesa que comienzan durante el segundo trimestre y que explican el mayor ingreso de divisas al Banco Central, estacionalmente, todos los años.
Si bien la pronunciada tendencia bajista que experimentaron a partir de la última semana de febrero los dólares alternativos -MEP y “contado con liqui” en sus diversas variantes y también el “blue”- le vino dando la razón al ministro Caputo y su visión de un adecuado nivel para el tipo de cambio oficial tras la devaluación, la rápida pérdida de competitividad cambiaria por la elevada inflación lleva a reflexionar sobre la necesidad de flexibilizar esta estrategia.
Este índice mide el precio relativo de los bienes y servicios de la economía argentina con respecto al de los de los principales doce socios comerciales del país, en función del flujo de comercio de manufacturas.
(Infobae)
