Después de un año, reabre el circo

(General Pico) – El Circo Magnum llegó a General Pico a mediados de febrero del año pasado y sólo pudo completar tres funciones, antes de que la pandemia obligara a cerrar los espacios públicos. Durante casi un año pudieron subsistir gracias a la ayuda acercada por las familias piquenses y, cuando pudieron, con ventas callejeras de golosinas, copos de nieve y pochoclo. La incertidumbre los obligó a atravesar situaciones muy difíciles y casi mueren de desesperación cuando las autoridades del Club Hípico (donde tienen instalada su carpa) les pidieron que abandonaran el predio. Sin embargo, lograron quedarse un tiempo más y ahora están a punto de reabrir para ofrecer una nueva función, después de casi un año. «Sobrevivimos gracias a la ayuda de los vecinos de General Pico y volveremos a a brir, con mucha alegría, el viernes 12 de febrero» anunció Javier Rodríguez, titular del circo.
Claro que serán presentaciones con protocolo: «haremos funciones durante todo el fin de semana largo. Empezaremos en el horario de las 20.30 y tenemos que ser muy puntuales porque solo puede durar una hora, como máximo. Por eso solicitamos a los vecinos que lleguen con anticipación», advirtió.

Capacidad reducida.
Entrevistado por LA ARENA, Javier contó que numerosos circos quedaron varados en distintos puntos del país y advirtió que la mayoría todavía no pudo volver a trabajar, porque en otras provincias rigen todavía severas restricciones. Si bien se reactivaron distintas actividades «en este momento hay solamente 7 ú 8 circos trabajando en Argentina» comentó.
Desde hace unos días Javier y su familia trabajan para preparar el ansiado regreso del circo. Ya acondicionaron la carpa, que ahora contará con ventilación desde sus laterales y las butacas estarán dispuestas de acuerdo al sistema de burbujas aisladas, con buena separación entre ellas. De esta manera el circo reducirá su capacidad a cien espectadores. Las entradas se dividirán en «plateas, preferenciales y palcos junto al escenario».
La habilitación para trabajar «levantó el ánimo» de toda la familia, que ya prepara las primeras funciones. «Los chicos ya están ensayando. Estamos muy contentos y preparamos todo para hacer funciones los viernes, sábados y domingos». Luego de evaluar cómo marcha el espectáculo y el comportamiento de los vecinos resolverán si están «en condiciones de programar una función diaria. Si podemos seguir, cuando llegue el invierno bajaremos un poco el horario», explicó.

Tiempos duros.
La noticia de que serían habilitados para reabrir el circo la recibieron unas pocas semanas antes de cumplir un año sin actuaciones. «Todos se pusieron muy contentos y estamos muy felices, aunque haya pasado un año, de volver a trabajar y vivir de lo que nosotros hacemos, sin depender de la ayuda de la gente», contó Javier.
Las funciones son la principal fuente de ingresos de los integrantes del circo Mágnum y desde marzo del año pasado, cuando se declaró la cuarentena, quedaron sin trabajo y varados en nuestra ciudad. «Durante los primeros meses muchos vecinos y vecinas nos ayudaron con mercadería y donaron muchas cosas para que pudiéramos subsistir». Algunos meses después, cuando se levantaron algunas restricciones, empezamos a vender golosinas en las calles y espacios públicos» y también consiguieron algunos ingresos mediante el alquiler de juegos inflables. «Al principio sobrevivimos gracias a la gente de Pico y después hicimos un poco de todo».
La pandemia también modificó su estilo de vida nómade, porque los actores de circo están acostumbrados a viajar de ciudad en ciudad, pero Javier y su familia ya llevan un año en General Pico. «Nos sentimos un poco piquenses y hasta hicimos el cambio de domicilio en nuestros documentos: ya somos residentes», celebraron.

(La Arena)