Alberto impulsará un juicio contra Macri por la deuda
CRITICAS A LA CORTE Y MEDIDAS PARA REINSTALAR LA CONFIANZA EN LA JUSTICIA
El presidente Alberto Fernández anunció el lunes, al inaugurar el 139° período de sesiones ordinarias del Congreso, que dio instrucciones para iniciar querella criminal a fin de determinar «los autores y partícipes» del endeudamiento externo, pidió al Congreso que «asuma su rol de control cruzado sobre el Poder Judicial», al que propuso reformar con una serie de iniciativas, y anunció que impulsará una ley para «desdolarizar» las tarifas de los servicios públicos regulados.
«Debíamos enfrentar el incendio sabiendo que otros habían terminado con el agua», advirtió el jefe de Estado en el inicio de su discurso, que se extendió por el término de 1 hora y 50 minutos, en una frase que apuntaba a describir el punto de partida del gobierno en un año particularmente difícil, por la pandemia y la situación económica con la que arrancó.
«A pesar de este panorama, y gracias al aporte solidario de millones de argentinas y argentinos, pudimos desplegar medidas sanitarias, económicas y sociales», remarcó Fernández, quien priorizó como uno de los ejes iniciales de su discurso la necesidad de frenar el proceso cíclico de endeudamiento.
«Para que pongamos fin a las aventuras de hipotecar al país es necesario que endeudarse no sea gratis», subrayó.
«Que los responsables (de endeudar al país) rindan cuentas de sus actos y dejen de circular impunes, dando clases de economía en el país y en el mundo», agregó.
Sobre este punto, el Presidente informó a la Asamblea Legislativa que había instruido «para que las autoridades pertinentes formalmente inicien querella criminal» contra los «autores y partícipes de la mayor administración fraudulenta y de la mayor malversación de caudales que nuestra memoria registra».
«Ahora sabemos, por boca del mismísimo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (por Mauricio Claver-Carone, hoy titular del BID) que la administración Trump impulsó el otorgamiento de semejante préstamo para favorecer al entonces presidente Macri en la búsqueda de su reelección», recordó el mandatario.
Horas después, desde el Banco Central informaban que habían remitido a la Sindicatura General de la Nación (Sigen) y a la Oficina Anticorrupción la documentación sobre la deuda tomada con el Fondo.
En su discurso, Alberto Fernández dijo que «endeudar al país de ese modo, permitir que los recursos que ingresaron solo hayan posibilitado la más asombrosa fuga de divisas que nuestra historia registra y que la toma de semejante crédito haya sido resuelta entre gallos y medianoche, sin intervenciones jurídicas y técnicas previas, con total irresponsabilidad y a espaldas de este Congreso Nacional, no puede ser visto de otro modo que no sea una administración fraudulenta y una malversación de caudales públicos».
«Los U$S 44.000 millones de dólares recibidos por Argentina se esfumaron antes que asumamos nuestras funciones en diciembre de 2019», recalcó luego.
«A una Argentina en absoluto default, el Fondo Monetario Internacional le adjudicó un préstamo de 55.000 millones de dólares. De esa cifra se desembolsaron 44.000 millones de dólares que solo sirvieron para facilitar la salida del mercado financiero argentino de capitales especulativos con la absoluta anuencia de las autoridades de entonces», resumió el jefe del Estado.
Cruces.
Pero en la sesión también se vivió alguna situación tensa, que llevó al jefe de Estado a frenar la lectura del discurso, a mirar hacia las bancas y a decirle a un legislador de la oposición: «Tuvo cuatro años para hablar, ahora déjeme hablar a mí».
Buena parte de la concurrencia creyó que el cortocircuito lo había motorizado el diputado Fernando Iglesias (PRO-CABA) con una interrupción al jefe de Estado.
Sin embargo, en horas de la noche, el propio Fernández confió en diálogo con Página/12 que el cruce había sido con el diputado Mario Negri (UCR-Córdoba), titular del interbloque de Juntos por el Cambio.
«Se la pasó gritando ‘mentira’ cada vez que decía algo. Hasta que le dije lo de los cuatro años», contó el Presidente sobre Negri en declaraciones a aquel diario.
«No somos infalibles», afirmó y en ese mismo párrafo agradeció «de corazón» a quienes, de buena fe, marcan errores, equivocaciones o fallas de su administración.
